Escribir los textos de una web puede parecer una tarea sencilla pero no lo es. Requiere tiempo, esfuerzo y tener las ideas muy claras, pero si se hace con criterio el resultado merece la pena. ¿Quieres redactar tú mismo el contenido de tu página web? Siguiendo estos consejos puedes conseguir un resultado óptimo y de calidad.

Haz un guion previo

Realizar un guion previo antes de ponerte a redactar puede resultarte de gran ayuda para aclarar ideas. Comienza pensando, de forma general, qué quieres contar. Después, establece las páginas que necesitas, teniendo en cuenta que siempre debe haber una página de Inicio o Home y otra debe estar destinada a tus datos de contacto. Una vez hecho esto, concreta en un pequeño listado las ideas a desarrollar en cada una de las páginas.

Cuando termines tendrás hecha la estructura o esqueleto de tu web y tendrás claro qué contenidos van a ir en cada uno de los apartados, por lo que te resultará más fácil comenzar a escribir los textos.

Un pequeño eslogan

Crear un pequeño eslogan o frase publicitaria que defina tu empresa o los servicios que ofreces puede ayudar a que el lector se enganche a tu texto y comience a conocerte al primer golpe de vista. Además, te será de utilidad cuando quieras posicionar tu marca en redes sociales.

Hacer un buen slogan es complicado, porque lo ideal es que contenga un componente emocional en pocas palabras. Prueba a escribir todos los que se te vayan ocurriendo, a modo tormenta de ideas, y después escoge el que creas que te define mejor y tiene más gancho. 

Repetición de palabras clave

En la optimización de tu sitio web con palabras clave reside parte del éxito de tu página web. Tras analizar y conocer cuáles son las palabras clave que más te conviene utilizar, para lo cual es recomendable realizar una auditoría SEO, el siguiente paso es redactar textos que contengan estas palabras clave en títulos, encabezados, descripciones y contenidos, pero de una forma coherente. ¡No se trata de forzar nada!

Introducir palabras clave de una forma sutil y cuando realmente lo requiera el contexto resulta fundamental no solo para optimizar tu sitio web, sino también para crear una buena experiencia de lectura a tus potenciales clientes.

Buen uso de las negritas

Resaltar algunas palabras o parte del texto en negrita puede ayudarte a hacer más amena la lectura y destacar aquellos conceptos que consideres de especial interés. Sin embargo, no debes abusar de las negritas si no quieres que el texto quede confuso.

Cuando tengas escrito el contenido, reflexiona sobre cuáles son los conceptos a los que quieres que se desplace rápidamente la vista del lector. Después, comprueba que son los correctos echando un vistazo general. Lo ideal es que el conjunto de los contenidos resaltados en negrita tenga coherencia. Si alguien lee tu web solo por encima, lo que hayas destacado será el recuerdo que se lleve de ti.

Correcto uso de las mayúsculas

A la hora de redactar el contenido de tu web conviene no abusar de las mayúsculas, ni tampoco utilizarlas aleatoriamente en el texto. ¡No podemos reinventar las reglas ortográficas! Si una palabra se escribe en minúscula, como por ejemplo los días de la semana o los meses del año, escribirlos con mayúscula denota una falta de conocimiento de nuestra ortografía que juega en contra de nuestra imagen y nuestra credibilidad.

Dicho esto, en ocasiones podría resultar admisible poner alguna frase completa en mayúsculas, pero exclusivamente en elementos muy determinados, como títulos, y solamente con el fin de hacer más fácil la lectura. Una sobreexposición de mayúsculas resulta muy estresante para el lector.

¡Cuidado con las tildes!

A la hora de escribir el texto de una web se da por hecho que debemos huir de las faltas de ortografía. Nada justifica encontrarse una falta en el contenido. Pero a esta máxima se le puede dar una vuelta de tuerca: ¿qué pasa con las tildes?

La ausencia de tildes o ponerlas en una letra equivocada también se considera una falta de ortografía, tal y como indican las reglas de acentuación gráfica del español. Por tanto, hay que tener especial cuidado en poner las tildes en las mayúsculas que la requieran, tanto si se trata de palabras escritas en su totalidad en mayúsculas como si solo tienen una mayúscula inicial.

Párrafos cortos y bien estructurados

Seguramente alguna vez has escuchado aquello de menos es más. ¡Pues es hora de aplicarlo! Tal vez tengamos mucho que contar, pero estamos obligados a sintetizar nuestra información en párrafos no muy grandes. De esta manera haremos más fácil la lectura y no correremos el riesgo de aburrir a nuestros posibles clientes, saturándoles de información.

Si tenemos mucho que contar, siempre podemos invitar a los lectores de nuestra página web a ponerse en contacto con nosotros para ampliar información o resolver las dudas que puedan tener.

La importancia de los pequeños destacados

Lo peor que nos puede pasar en nuestra web es que resulte monótona. Para evitarlo, nada mejor que facilitar a nuestro diseñador web pequeños destacados que puedan dar algo de dinamismo a la página.

Estos destacados pueden ser una cita, una pregunta retórica, un elemento diferenciador a modo de eslogan… ¡lo que se nos ocurra! Un poco de creatividad entre tanta información nunca está de más.

¿De tú o de usted?

Establecer cercanía con tus posibles clientes resulta clave a la hora de captar su atención y fidelizarlos. Para ello, y especialmente si tienes una empresa de servicios, lo mejor es, salvo contadas excepciones, dirigirte a la persona que te está leyendo con un “tú” y no con la fórmula de “usted”, que puede parecer  más fría e impersonal.

Es imprescindible que, además, utilices frases que te acerquen al lector, dirigiéndote directamente a él. Frases que comiencen con un “¿Te gustaría…?” ¿Buscas…?” resultan especialmente interesantes de emplear.

Y si no terminas de conseguirlo…

Escribir los textos de tu web puede parecer una tarea fácil, pero lo cierto es que esconde cierta complejidad. Si no te termina de convencer el estilo que empleas, si tienes una idea en la cabeza pero no terminas de darla forma, si has intentado escribir el contenido y no te termina de convencer, o si te enfrentas a una página en blanco y no sabes ni por dónde empezar… ¡no te preocupes! Hay profesionales especializados que pueden ayudarte.

Contratar a un copywriter o un redactor profesional que te escriba el contenido de tu web es una excelente decisión. Quizá, de entrada, no te apetezca hacer esta pequeña inversión, pero el resultado serán unos textos atractivos y de calidad.

Espero que estos consejos te hayan resultado de utilidad a la hora de escribir el contenido de tu página web. Si después de leerlos tienes claro que lo mejor es delegar esta tarea en un periodista con experiencia, solo tienes que contactar conmigo. Estaré encantada de ayudarte. ¡Pídeme presupuesto!

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